Ésta es mi Casa, tu Casa

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martes, 20 de octubre de 2009

ALMA


Al principio fueron ojos que miraban a otros ojos como anzuelos de luz apenas intuida. Dieron paso a las facciones, al relieve de los gestos enmarcados en la noche del cabello. Se abrieron dos pétalos a modo de volcán y el magma de su lengua exhaló un géiser de nácar y terciopelo. Un beso de voz, un arpegio de belleza a modo de anticipo, carnada exquisita que mordió con gusto.

Luego abrió el zoom a un paisaje de colinas moteadas, de praderas sinuosas, de valles umbríos tapizados de flores. Deslizó su mirada por la dulce geografía y tatuó en su mente aquellas coordenadas en los mapas del recuerdo. El deseo, ese indómito anarquista que socava los cimientos de la norma con pasquines de miradas y bombas lapa adosadas a la piel, inició la rebelión: una asamblea de palabras mendigas reclamando posesión de aquellos territorios avistados, un enjambre entregado al afán de la caricia, a la húmeda estrategia de la carne, la intendente que convoca a zafarrancho al arsenal de los fluídos.

No sabía que el dolor formaba parte del cortejo. Cuando lo supo, ya era demasiado tarde. Tardó en comprender y más en aceptar que el dolor depura deseo y emoción, es el crisol donde el yo se entrega a fuego lento en soledad para poder destilar algo tan puro y cristalino que merezca la pena llamarse amor. El día que se amó, pudo amar y ser amado. Se vistió de funeral, le dio el pésame al pasado y extrajo una mariposa de su alma. No era un truco de magia de salón, sino la alquimia del ser. La luz de su conciencia en busca de pétalos.

Januman

Dos bandas sonoras:

Marianne Faithfull - Angelo Badalamenti. WHO WILL TAKE MY DREAMS AWAY?

Pedro Guerra: ALMA MÍA

sábado, 17 de octubre de 2009

CÍCLOPES


"El falso espejo" René Magritte

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

JULIO CORTÁZAR. RAYUELA. Capítulo 7.

OLHOS NO OLHOS (ojos en los ojos) Letra de Vinicius de Moraes, música de Chico Buarque, Voz de María Betanía.

miércoles, 14 de octubre de 2009

OJOS II: EL CINECLUB



Campanella, el director de la peli, afirmaba que haber hecho dos películas en una: la que se narraba en los diálogos y la que se contaba en las miradas. Magritte, en este cuadro llamado "Los amantes" crea un vacio inquietante velando sus rostros. Velos que hay que rasgar para enfrentarse a los ojos del otro y a tus propios ojos. Hay un espejo esperándonos sin previo aviso. Mirémonos en él, escribamos al dictado de la piel y el sentimiento. Ustedes mism@s. La Casa, se permite comenzar rescatando un texto del verano:

Era una piscina con forma de ojo, sin córnea ni pupila, todo iris. El sol del mediodía la rasgaba con relámpagos sutiles, una retícula en ondulante chapoteo, el mapa de un alma en movimiento.

Se sentó en el párpado de roca a mirarse en ese ojo. No era más que una sombra mecida por el agua, una silueta invitada a la fiesta de la luz. Se introdujo de puntillas, como una bailarina de ballet. Al llegar a la cintura se paró, apenas un instante, el tiempo justo para verse escindido en dos: una efigie dorada por el sol y culebras plateadas de humedad. Tomó aire y eligió reptar por la retina, someterse a la ley ingrávida del agua. Cerró sus ojos para que aquel ojo lo abrazase por completo y buceó hasta el fondo, abdicó del aire, burbuja a burbuja. Un beso absoluto y sin retorno.

Los pies le impulsaron justo a tiempo. Tiempo se sorber de nuevo su alma, antes del que el sol la evaporase. Es lo que tienen los pies, que les gusta pisar firme. Se aferró de nuevo al párpado, resollando, satisfecho, como si hubiera hecho el amor con el agua. Se tumbó en la ceja que encontró a su lado y dejó que el sol le secase las gotas de placer. Soñó que su carne era de cristal bajo la atenta mirada del mundo.


BANDA SONORA: durante la película recordé a través de los ojos de Darín esta canción.
AUNQUE NO SEA CONMIGO de Búmbury

A modo de recordatoriode comunión: TRAILER

sábado, 10 de octubre de 2009

OJOS


Al principio fueron ojos que miraron a otros ojos como anzuelos de luz apenas intuída. Con esta frase comencé un relato inacabado, de esos que mueren en los andenes de via muerta de la estación del olvido. Porque los ojos son ventanas, las ventanas del alma, y así como permiten ver el mundo, permiten entrar en el otro, adentrarse en sus misterios, atisbar el alma que habita tras visillos de colores.

Cortázar en Rayuela enseñaba que si dos caras se acercan lo suficiente, los ojos del otro se funden en uno. Nos volvemos cíclopes y eso a veces nos asusta. Aquellos que conocen el rostro de Januman, suelen fijarse en sus ojos. Yo me miro con frecuencia en el espejo, no por narcisismo, más allá de las rutinas de la higiene personal. Me acerco hasta el cristal para diagnosticarme en ellos. En la corona del iris me enfrento a mi verdad y en el azogue negro de mi pupila, un minúsculo Januman observa reflejado al que refleja. No hace falta hacerse preguntas, los ojos son siempre una pregunta engarzada en nuestra cara.

Cambian con el tiempo, con el paso de los años. Aquellos que estamos en contacto con niños sabemos bien de esa luz y transparencia del inicio, cuanto todo se ve como algo nuevo, cuando el mundo está por estrenar, y la rutina no ha sobado y convertido en anodinos los colores y las formas. Nuestra mayor tragedia es que apenas recordamos lo que vimos cuando de verdad sabíamos mirar. Quien pudiera recuperar su primera ola, su primera lluvia, su primera flor o mariposa, con esos ojos absortos que sabían contemplar el milagro de la vida. El tiempo nos opaca la mirada, nos cambia el color, perdemos ese brillo de luciérnagas y nos deja una noche de infancia ciega, iluminada por el flash de algunas fotos que apenas conseguimos revelar.

Cuando uno mira el ábum de fotos de su vida, suele reparar en los detalles: dónde estaba, cómo iba vestido, quién me acompañaba...Pero si ponemos el foco en nuestros ojos, aparece un itinerario del alma que puede corresponderse o no con el fondo aparente. Esa foto de primera comunión, la excursión del instituto, una noche de marcha, el primer amor, reuniones de trabajo, la foto de la boda... No siempre existe coincidencia, nos enseñan a ponernos velos, sombra de ojos en tonos de cinismo o convención, para ser felices sin serlo, para divertirnos en el tedio, para filmarnos para sí y para el mundo la vida que se espera que vivamos.

Asomarse a tus ojos o a los ojos del otro es asomarse a un pozo. Más allá del brocal de los párpados se esconde el reflejo oculto del acuífero de nuestra vida, las emociones que ha absorbido nuestro cuerpo, las visiones que han calado en nuestra mente. Hay pozos estancados, de gente que vive muerta, miradas turbias que inyectan tiniebla, aguas fecales que infectan el aire. Miradas de ira, de deseo, de soberbia, de infinita soledad, miradas vueltas en si mismas... Miradas.

Vivir, luchar porque tus ojos sean linternas que te guíen y guíen en la noche, embellecidos por arrugas de expresión, sin miedo a ser mirados. No crean que es fácil, sobretodo cuando uno no sabe o no puede ir de farol. Mirada de póker la llaman. Aquellos que nacimos transparentes, nunca ganaremos las partidas del mundo. Nuestras cartas se reflejan en los ojos. No importa, mejor perder alguna apuesta que romper nuestra mirada de cristal.

Luego están los ojos del otro, capaces de sembrar la alegría o el dolor. Por encima de los besos, por encima de la unión sexual, en cuyo culmen solemos cerrarlos, están esos momentos mágicos en que dos pares de ojos se entregan sin hablar, con el brillo del aliento del otro en las mejillas. Mirarse en otros ojos sin miedo y sin afán de posesión, pozo con pozo, bebiéndonos a sorbos.

Pero no es fácil, arrastramos cementerios de miradas sin billete de vuelta, de miradas cómplices que nunca llegaron a ser tacto. Un vagón de metro, una sala de espera o una reunión son un diagrama de miradas esquivas, de íntimos anhelos que nadie verá, y si las ve, apartará de su existencia al poco rato.

Si me leen, sus ojos están mirando una pantalla. No nos vemos, y así yo les cuento lo que probablemente esquivaría de tenerlos cara a cara. Nos daríamos abrazos o besos sinceros, pero quién resiste una mirada largo tiempo, mirando y dejándose mirar sin parpadeos de pudor o de prejuicios.

Dejo para el final los ojos más intensos, los del llanto, cuando las lágrimas nos retornan para bien o para mal al brillo de la infancia. A veces la vida nos otorga su mejor regalo: que aquel por quien las derramamos nos las seque a besos. Las más, nos riegan soledad por las mejillas, pero nos purifican de tanta mirada opaca, de tanta ceguera y hastío.

¿Cuál es el secreto de sus ojos? Ese que otros no ven, ese que les mira en el espejo de su soledad. El mio tiene hoy color de renuncia, de añoranza y soledad, y un Januman negro en la pupila que me dice: ojos que no ven, corazón que no siente.

Quizás les extrañe la banda sonora: no tengan prejuicios, hay letrillas populares que dicen más que elaborados manifiestos: OJOS VERDES

Otras sugerencias musicales al hilo de los comentarios:

LÁGRIMAS NEGRAS


OJOS VERDES por...COLDPLAY

lunes, 5 de octubre de 2009

BARRA LIBRE



Alguien me decía en la anterior entrada que si no me alegraba al llegar cansado a mi buhardilla y encontrarles. Créanme, hoy vengo muy cansado, tan cansado que dejaré para otro día el texto que me ronda por la mente. Además he recordado la letra de cierta canción. Hoy el camarero se toma un rato libre, se sienta al piano y les toca un fondo musical.

"Hay un hombre aferrado a un piano
la emoción empapada en alcohol,
y una voz que le dice: "pareces cansado, y aun, no ha salido ni el sol".

Versión original: The Piano Man de Billy Joel

En castellano por Ana Belén

¿Alguien querría escribir un texto por mí, lanzar un tema, proponer un poema, otra canción. Hoy prefiero ser espectador. Anímense, me consta que tienen mucho que contar. Sin compromiso, sin miedo. El blog es suyo...

(Y tranquil@s, que ni estoy empapado en alcohol, ni dejaré mañana de brindar al sol mi rostro al despertarme)

domingo, 4 de octubre de 2009

GRACIAS A TU VIDA


que nos dio tu voz, tu voz de quebranto, con el canto antiguo de los desheredados, la voz de de la tierra, telúrica, la que nos habla desde el fondo de nosotros mismos, sin más artificio que un pañuelo al hombro.

Te nos vas y te quedas en nuestra memoria. Mientras no se olvida, no se muere. Tu voz sedimenta en los deltas del recuerdo.

El 26 de junio publiqué esta entrada:

LA RULETA DE LA VIDA

Hoy se cumple un aniversario, la repetición de un evento astrológico, una alineación de planetas en la noche. La conjura de la vida, nuestra alma de nuevo en la ruleta: rojo o negro, par o impar, pasa o no pasa la canica del anhelo. Apostemos sin temor, más vale perder que pasarnos la vida de mirones, viendo como se la juegan los otros.

Así podremos cantar con Mercedes Sosa: gracias a la vida que me ha dado tanto. Porque, no nos equivoquemos, el árbol de la vida nos entrega sus frutos, pero hay que trepar a cogerlos, no caerán solos en nuestra boca. Tendremos que aceptar si vienen envueltos en espinas, o roer primero la amarga corteza antes de saciarnos con la pulpa. Así pues, vivamos, aunque a veces duela.

La banda sonora era tu "GRACIAS A LA VIDA". Hoy, más de tres meses después, sigue vigente en mi ahora. La escuchamos en directo en versión de Dulce Pontes y Estrella Morente y se nos erizo el alma. Apostaste tus cartas, las que te tocaron, y no siempre fueron buenas. Los espadones te mandaron al exilio. Viviste, que tu música nos ilumine ahora para saber vivir y comprender la vida.

Hoy ha muerto Mercedes Sosa. En su honor:

Alfonsina y el mar

viernes, 2 de octubre de 2009

MÁSCARAS



La falta de tiempo y el divertimento de asistir a una sesión de anatomía de Januman me han llevado a no participar en los comentarios de mi anterior entrada. Pretendía con ella solo lo que Edda y L.Jones recogen y que forma parte del espíritu de esta Casa de Citas: una buhardilla donde compartir todo lujo de sentimientos, sin la incomodidad de tener que aparentar, de tener que comportarse como se supone que debemos. Cada vez que algun@ comentais que ha sido un placer vuestra visita me cobro vuestro aliento para seguir regentando esta Casa que es de tod@s.

No sabemos nada de ese nosotros más allá de las pantallas por las que nos colamos hasta aquí. Ni falta que hace. Para eso ya esta el Facebook and similares. Tras nuestras máscaras podemos compartir sin miedo a nosotros mismos y, sobretodo, a que otros jueguen con nuestros sentimientos o los malinterpreten. Es el código de la intimidad más alla de prejuicios y etiquetas.

Dicen que la curiosidad mató al gato. Abrí una grieta en esa intimidad cómplice, porque me hizo gracia la forma de L.Jones de imaginarme escribiendo, pero la cerré al instante:
Me pica el gusanillo pensar como me imaginan, pero dejémoslo estar. Aquí practicamos el rito del disfraz, ese que nos permite decir lo que no diríamos sin máscara...
Créame, Colores y Sonidos, no me molestan sus suposiciones, de hecho me divierten, pero creo que ha interpretado mi expresión en la entrada de recostarse en el diván con un sentido digamos psicoterapeútico, y no se trata de eso. Espero que no se lo tome mal.

Me muestro a ustedes desde una calculada pero sincera ambigüedad. Además, vosotr@s vais añadiendo entrada tras entrada nuevos complementos al disfraz. Y me gusta, no me importa. Comencé siendo la encarnación de un dios-mono, camarero, luego fui nombrado capitán, acabé siendo pirata y caballero... Juguemos: en realidad podría ser un psicópata patético, una lesbiana que no ha salido del armario, un ángel que se aburre en el cielo... ¡Qué más da! ¿No les he abierto ya mi corazón, no lo han visto palpitar ante sus ojos? Mi rostro lo reservo para aquell@s que la vida ponga en mis senderos.

Este blog tiene lector@s de sitios lejanos y exóticos, lector@s que entran a menudo y nunca comentan, comentaristas vip habituales, esporádicos... La Casa abre sus puertas a tod@s. Relean la cabecera. Sólo se pide que traigan su propia lencería (palabras sinceras y siempre elegantes) y se ruega abstenerse a los estrechos (prejuicios, fanatismos, etiquetas...) Nadie entienda esta redeclaración de prinicipios como algo personal, adoro que comentéis, porque adoro compartir.

Sólo matizaré un comentario: claro que asumo mi parte femenina, es patente en mis textos, también mi masculinidad. Está surgiendo un nuevo tipo de varón. No sólo las mujeres perdisteis con el machismo. La ternura, por ejemplo, tabú para los hombres, era un manjar exquisito reservado a las damas. Tod@s debemos aspirar a la unidad. Cuantas mujeres con pose feminista no asumen su parte masculina y prefieren seguir asistiendo pasivas a su vida sin tomar por miedo las riendas de su propio destino.

Sigamos jugando al carnaval de la emoción. Yo, que tuteo en mi vida a todo el mundo, incluso a aquellos Excelentísimos papanatas ante los que otros doblan la testuz, les digo:
Distinguida clientela, damas y caballeros, pasen y vean el circo de Januman. Entrada libre, pero rigurosa etiqueta: máscara a elegir y el corazón en la mano. Abrazos y besos según su gusto personal. La pista espera sus malabarismos si les place.

Suertecita, que falta nos hace, por Bumbury