
Pasan los días con látidos de adagio
un tempo que convierte melodías en redobles
sobre el reseco pandero de mi mente
¿qué aguja atraviesa mis ojos?
¿qué palabra se esconde en esos labios?
¿Máscara o realidad?
Mi destino se escribe en el silencio
un silencio que comienza a infectarse de bramido
Cada vez me siento más el holandés errante


