Ésta es mi Casa, tu Casa

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miércoles, 30 de septiembre de 2009

LLUVIA


Parece que el humo de mi cigarro ha dejado el ambiente de esta Casa cargado de emociones. No abriremos las ventanas, porque afuera llueve y el humo es agridulce, del que coloca el alma. Mejor sentémonos a ver las gotas reptar por los cristales, saboreemos nuestra copa, dejemos que la música nos preste voz y callemos para escuchar el eco de la vida.

El verano se nos va, todo es un ciclo, un permanente cambio. Fluir, recostarse en el diván, dejarse la razón en los zapatos y ver pasar los recuerdos como una película en las nubes, mientras la lluvia nos lava los ojos, resguardados del frío con un echarpe de seda bordado de sueños a modo de caricia.

SUMMERTIME, tiempo de verano, sé que os va a gustar...

Elejan versión a la carta:

Apasionada: Janis Joplin

Melancólica: Eva Cassidy

Exquisita: Miles Davis

Simplemente... Ella

lunes, 28 de septiembre de 2009

ENCRUCIJADAS


En el centro de una encrucijada, con la espalda apoyada en el árbol del verano, un verano que nunca olvidaré, me fumo un cigarrillo. Aquellas flores, los brotes verdes, comienzan a secarse y el viento del otoño se acerca paso a paso susurrándoles el vértigo. Hebras del pasado que he liado con papel de ausencia, que he prendido con la llama incierta de mi voluntad de ser, protegida entre mis manos del frío que se anuncia por las noches.

Humo, sólo tengo humo, y aún así doy caladas profundas, aunque me duela el pecho y se nublen mis ojos. Espero una visita del destino, que puede que nunca llegue o venga solo de paso. Por si acaso, tengo preparado el equipaje; poca cosa, la mochila del coraje de seguir viviendo, sin más mapa de carreteras que las venas de mi cuerpo, con la brújula imantada hacia poniente, una manta de retales de seda y arpillera, algunos poemas que esperan su dueño y una flor de madreselva en la solapa.

Queda poco para que el rescoldo del estío me queme los dedos, apenas un par de caladas, para que mi cigarro sea una colilla que exija tomar la decisión. Cuando llegue el momento, la apagaré con algo de saliva. No la pisaré, no se pisa lo que se ha besado. La guardaré en un bolsillo, protegida con papel de plata. Un joyero de humo muerto, para recordar su aliento en mi garganta, su pulso de galope por mi sangre...

Miraré hacia atrás, sereno y sin rencor, tomaré una foto para recordar en el invierno, y me pondré en camino. No hace falta un rumbo cuando partes solo. Basta con dar paso tras paso siguiendo el instinto. Basta el placer de andar por andar, de hacerte vagabundo en pos de lo que venga, en pos de ti mismo.


Música para un cigarrillo: Don´t explain, por Nina Simone

El regalo de Noe: Alma mia, por Pedro Guerra

miércoles, 23 de septiembre de 2009

PARÉNTESIS

Muerte y vida, fragmento, de Gustav Klimt


La vida marca sus propios ritmos, escribe nuestra partitura con cambios de melodía, a veces bruscos. Alguien me sugería buscar apoyo en mis seres queridos... Resulta que debo ser yo quien les apoye a ellos, a quienes me dieron la vida, ahora que su vida se les va llendo poquito a poquito.

Resulta extraño, los papeles se han invertido, los padres hacen de hijos y el hijo se yergue protector. Ahora soy yo el que está al pie de su cama, el que pregunta cómo estás, el que da un beso en la frente, les coge de la mano, les cuida y les mima. En el ocaso se vuelven niños y uno tiene una deuda pendiente que paga con gusto, con sumo gusto.
Ante su dolor, su soledad, el aliento de la enfermedad y la muerte en sus arrugas, tus problemas se vuelven relativos, tus afanes y deseos se aparcan en la bodega. Siguen ahí, latentes, aflorando en esas horas de silencio que su descanso te reserva para que tú no descanses como guardia de corps, pero amortiguados al proyectarse sobre un telón verde-hospital, volvíendose imágenes en blanco y negro, en esas paredes que han recibido el barniz sepia de ver pasar ante ellas tantas vidas gastadas.
Januman deja que sus aguas turbulentas se remansen en el estuario de otros, cuando el mar espera el légamo de su estirpe. Ve su propio pasado como una película a medio filmar, comprende que se ha quedado sin guión, que habrá que reescribirse a si mismo, que al final espera siempre ese The End, cuando el proyector se apaga y solo queda un telón en blanco y una nube de imagenes flotando hacia la nada. La paz extraña de saber que la batalla continua y solo acabará hasta esa rendición inexorable del asalto de la muerte.

Paréntesis pues, en mi vida y en esta Casa de Citas, por una cita inesperada con el pasado más profundo, mientras el presente incierto se amortigua y el futuro es una sala de montaje en que alguien elige otro rollo de película para poder continuar.
Disculpen si este camarero está ausente aún algunos días, sirvanse ustedes mismos. Abrazos o besos según elijan.

jueves, 17 de septiembre de 2009

CARTA A WALT WHITMAN


(El caminante sobre el mar de nubes, de Caspar Gustav Friedrich, para Mr Jones)

Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré...
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo.


Walt Whitman, Hojas de Hierba

Querido Walt: tu hijo, aquel que soñó subir contigo a las más altas cumbres, anda perdido por la niebla que tú me enseñaste a contemplar desde las cimas. Solo sé que debo de subir para llegar, evitar el camino fácil de los senderos que bajan a los valles del humo, aferrarme a las rocas de silencio, apoyarme en cualquier grieta de mi mismo para dar un paso más, para ascender hacia ese sol que apenas se adivina. Los pies helados, las manos heridas, pero la frente despejada y los ojos clavados en lo alto. Ya no río contigo, me disuelvo en el presente hueco a hueco. ¿Dime? ¿Todo es una quimera, todo es ilusión en vano? Mi Yo gime diminuto ante la soledad de si mismo.
Januman

Mi brazo izquierdo ciñe tu cintura,
mi derecha señala los continentes y el gran camino.
Ni yo ni ningún otro puede andar por ti ese camino,
eres tú quien debe andarlo.
No queda lejos, está a tu alcance,
quizá estabas en él desde que naciste y no lo has sabido,
quizá esté en todas partes, en mar y en tierra.
Échate tus prendas al hombro, hijo mío, y yo traeré las mías y apresurémonos,
ciudades prodigiosas y naciones libres nos saldrán al paso.
Si te cansas, dame las dos cargas y apoya tu mano en mi cadera,
y a su debido tiempo me devolverás el mismo servicio,
porque ya emprendida la marcha nunca descansaremos.
Esta mañana, antes del alba,
subí a una colina para mirar el cielo poblado.
Y le dije a mi alma:
Cuando abarquemos esos mundos,
y el conocimiento y el goce que encierran,
¿estaremos al fin hartos y satisfechos?Y mi alma dijo:
No, una vez alcanzados esos mundos proseguiremos el camino.
Tú también me interrogas y yo te escucho,
contesto que no puedo contestar,
tú mismo debes encontrar la respuesta.
Siéntate un momento, hijo mío,
aquí tienes pan para comer y leche para que bebas,
pero después de haber dormido y haber cambiado de ropa te beso
con el beso del adiós y te abro la puerta para que salgas.
Demasiado tiempo has perdido en sueños deleznables,
ahora te quito la venda de los ojos,
debes acostumbrarte al brillo de la luz y de cada momento de tu vida.
Demasiado tiempo has vadeado, asido a una tabla en la orilla,
ahora quiero que seas un nadador, que te arrojes al mar, que
reaparezcas, que me hagas una seña,
que grites y que agites el agua con tus cabellos.


Walt Whitman. Hojas de Hierba

Una extraña propuesta musical: la banda sonora ideal para esta entrada con el fondo de la película Moulin Rouge, uno de mis iconos. Cosas del Youtube...

Intermezzo de Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni

Más Friedrich

Y más, desolador pero bello

miércoles, 16 de septiembre de 2009

ASINCRONÍA

Asincronía: falta de coincidencia temporal de los hechos.

Uno de los comentarios de la entrada anterior hablaba de que cada uno tenemos nuestro propio tiempo. He estado pensando en eso, en la diferencia entre música y ruído. Cuando diferentes instrumentos combinan sus sonidos en armonia con un tempo común, surge ese placer que llamamos música, belleza, emoción... El encuentro combina graves y agudos, melodía y fondo, el yo se sumerge en un nosotros pleno.

Pero en la vida hay poca música, demasiado silencio y mucho ruído. Bien porque uno toca solo, o porque el otro u otros interpretan registros diferentes, sobre todo porque cada uno lleva su propio compás, su propio tempo...

Hoy no me siento muy inspirado, la asincronía entre anhelo y realidad me causa pesimismo, resignación y cansancio. Siempre queda el hacer un solo virtuosista, siempre queda escuchar la música, por ejemplo, ésta:

OASIS de Pedro Guerra

domingo, 13 de septiembre de 2009

EL HOMBRE DEL TIEMPO


Permítanme que juegue con los dos usos de la palabra tiempo.

Dentro de cada uno de nosotros, en ese clima apenas perceptible desde fuera, hay un mapa de isobaras en permanente flujo. La rotación de nuestro yo, la traslación en la órbita del otro, generan días y noches alternos, estaciones, ciclos de emoción y sentimiento que nos llegan en olas sucesivas.

Anticiclones de tiempo estable, sosiego de días largos, sequía si duran demasiado. Borrascas que llegan con el viento, que nos traen humedad. A veces, lluvia fina de ternura, de caricias gota a gota. Otras, un frente cálido provoca tormentas de verano, la pasión descarga relámpagos repletos de deseo, chaparrones de placer y ese momento exquisito en el que nuestros cuerpos exhaustos huelen a tierra mojada, cuando el alma se exponja con la humedad del otro.

No podemos olvidar los frentes fríos, con su escarcha de tristeza, con chubascos de dolor que penetran nuestras grietas y nos rompen al helarse. O la niebla, cuando el frío y la humedad nos fuman la mente. Por si fuera poco, de cuando en cuando, un huracán nos arrasa por completo los jardines que tanto nos costaba cultivar.

Y todo este tiempo cambiante sujeto al otro tiempo, al que nos carcome minuto a minuto con el tic-tac de las esferas celestes. Tiempo de vida, cuenta atrás de muerte. Cuando nos sobra cometemos el derroche de jugar a pasatiempos, de consumirlo en rutinas vanas de usar y tirar. Cuando nos falta, se nos escapa entre las manos como arena de playa.

Dos tiempos, causa y efecto del otro. Un instante de plenitud nos sabe a eternidad, los años anodinos pasan en un suspiro. Dicen que el tiempo lo cura todo, a mí me lo dicen con frecuencia últimamente, pero no sé si curar debe entenderse como extirparse el pasado.

Al final nos quedan las flores secas, los recuerdos confinados en un búnker en los más profundo de nosotros, allí donde aletean las mariposas de algunas primaveras, las hojas secas de otoños de nostalgia, la nieve pura que pisaba nuestra infancia, algunos rayos que iluminaron noches compartidas.

TIEMPO: para mal o para bien, todo es cuestión de tiempo.

Januman, su hombre del tiempo hoy, les desea que tenga un buen día.




AVISO: esta canción puede herir seriamente su sensibilidad

AVEC LE TEMPS de Leo Ferré cantada por Isabelle Boulay

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
Se olvida el rostro y se olvida la voz
Cuando el corazón ya no late,no vale la pena ir a buscar más lejos
Hay que dejar las cosas como son y eso está bien

Con el tiempo...
con el tiempo todo se va
El otro, al que se adoraba, al que se buscaba bajo la lluvia...
El otro, al que se adivinaba a la vuelta de una mirada,
entre palabras, entre líneas
y entre polvo de una promesa maquillada, que se va...
Con el tiempo todo se aleja

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va,todo se va,
aun los más bellos recuerdos tienen pinta de cosas de trapero
en los estantes de la muerte
el sábado por la noche cuando la ternura se va completamente sola.

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
El otro al que se le daban viento y joyas,
por quien se hubiera vendido el alma por unos céntimos
Ante el que uno se arrastraba como se arrastran los perros
Con el tiempo se va, todo va bien

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
Se olvidan las pasiones y se olvidan las voces
que decían bajito con palabras de gente pobre:
“No vuelvas tarde. Sobre todo no cojas frio”.

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va,
y uno se siente encanecido como un caballo agotado.
Y uno se siente catalogado al azar
Y uno se siente muy sólo quizá, pero tranquilo
Y uno se siente ridículo por los días perdidos...
Entonces, de verdad,
con el tiempo, ya no se ama.

Si no les ha herido lo suficiente, escuchen la versión original en directo de su autor, Leo Ferré.
Peor sonido, pero ese rostro es una máscara de tragedia griega que compensa.

¿Aún quieren más? Versión jazz de Abbey Lincoln con excelente montaje de fotos.

Como ven, es una de las joyas de la gramola de Januman. Triste, pero exquisita.

Si aún les queda tiempo..., no dejen de leer al maestro Cortázar en Instrucciones para dar cuerda al reloj.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

LA GALERÍA DE CASA DE CITAS




Estos días, en que me siento exhausto, no encuentro fuerzas para escribir nuevos textos. Aprovechemos para comentar objetos de decoración de esta su casa.

Tanto el cuadro de cabecera como el de mi avatar son obra de Waterhouse. La de la portada refleja la historia de Ariadna, la que ayudó a Teseo a matar al minotauro. Ariadna se queda dormida en Naxos, y Teseo, cansado de esperarla, se aleja en su barco.

La de mi avatar se basa en la historia de Hylas y las ninfas. Hylas, uno de los argonautas desciende a la isla de Quios para buscar agua potable. Allí se encuentra a las Nayades, las ninfas de las fuentes y los arroyos, musas de la poesía y la canción. Le atraen con su belleza de blancura luminosa y lo raptanpara siempre al fondo del agua. Hay quien ha imaginado sus palabras de hechizo:
Hylas, bello marinero, ven con nosotras. Eres fuerte y hermoso. Tus ojos guardan el reflejo de todos los mares que has recorrido. Ven a nuestra morada en el fondo del arroyo. Escucharás de nuestros labios todas las leyendas de los espacios líquidos. Y en la negrura abisal, cuando sólo los rayos de las estrellas rocen el manto de agua que nos sirve de cielo, recibirás el suave roce de nuestras manos sobre tu cuerpo, convertido en burbuja de epidermis fluida. Y nuestros besos en tu boca te harán olvidar los abrazos de las mujeres de tu tierra. Serán manantiales que derramarán su vívido elemento sobre la corriente traslúcida de tus nuevas venas, para que sientas eternamente la pasión del agua en lo más profundo de tu alma, balsa de paz eterna y de belleza compartida (Alejandro Torres)

Januman dividido entre un Teseo impaciente por hacerse a la mar aunque suponga abandonar a Ariadna dormida, y un Hylas entregado y seducido por una pasión suicida. Dos marinos, dos rumbos, dos destinos, cuando la paz reside en la unidad. Quizás Ariadna despierte, quizás las ninfas se apiaden de él, quizás cansado arbole su barco y parta solo a la deriva hasta encontrar ese puerto que no figura en ningún mapa.

Quizás... no debería escribir tanto si no me sentía con fuerzas para escribir... Ustedes perdonen;-)

Ya de paso... Man is The Baby de Antony Hegarty

Tarducción aproximada...
El anhelo de más de un día azul
Entro en una nueva vida para mí
Loco por el verdadero día
Doy la bienvenida a una nueva vida para mí
Perdóname, déjame vivir
Establecer mi espíritu libre
se trata de una ola de frío
De la culpa y la vergüenza sobre mí
El niño ha llegado en la oscuridad
El triunfo hueco de un árbol
Perdóname, déjame vivir
Besa mi rodilla cayendo
Perdóname, déjame vivir
Bendice a mi destino
Perdóname, déjame vivir
Establecer mi espíritu libre
El hombre es un bebé